Bytes de Realidad

December 15th, 2009 at 18:12 pm

Artículo de Carolina López, publicado en Cultura-s de La Vanguardia el 28-oct-2009

Un nuevo género, o mejor dicho, la mezcla de dos, ha creado una nueva manera de hacer cine: la animación documental. Ante el estupor del sector más clásico del mundo de la animación, el Grand Prix del festival internacional de animación de Annecy de este año (la convocatoria más importante del mundo en este ámbito) fue para Slaves, an animated documentary (Esclavos, un documental animado) una producción sueca que denuncia la esclavitud de miles de niños sudaneses. La cinta está dirigida por Hanna Heilborn y David Aronowitsch, guionista ella y realizador él, forjados en el ámbito de la imagen real. Como todo hijo bastardo, esta pieza híbrida tampoco acaba de cuadrar con los postulados de los documentalistas y otros cazadores de lo real; sorpresa pues también en la Berlinale, donde Slaves recogió una mención del jurado en una sección paralela. ¿No era acaso la técnica animada una pura recreación y por tanto inadecuada para retratar la realidad? La evidencia es hoy otra: en la era digital, no toda animación va a ser ficción. Superado, además, el tópico de que la animación por ordenador no contiene historias ni emociones dignas de un adulto, Slaves reivindica para las CGI el cine con conciencia, la pantalla que denuncia.

El estreno comercial de Vals con Bashir (Ari Folman, 2008) , la historia en primera persona de un soldado israelí durante la matanza de refugiados palestinos en Sabra y Chatila (Líbano) en 1982, supuso la confirmación ante el gran público de que la estrategia documental, no solo funciona en la animación sino que es idónea para ilustrar la visión subjetiva y compatible con un estilo gráfico personal y no necesariamente hiperrealista. ¿Son acaso menos interpretados los personajes de Sebastián Salgado, fotografiados en encuadres épicos y a la luz de atardecer?
Slaves denuncia la práctica no reconocida por el gobierno de Sudán de utilizar a sus mujeres y niños como esclavos, el terrible efecto colateral de una larga guerra fraticida sin apenas cobertura de prensa y que los políticos prefirieron olvidar. La cinta se basa en una escalofriante entrevista realizada en el 2003 a Abuk (9) y Machiek (15), una niña y su hermano utilizados por la milicia pagada por el estado en Sudán y liberados gracias a una organización con James Aguer al frente.
Aquí, además la animación ejerce como escudo protector de la identidad, algo especialmente valioso cuando el objeto del documental son los niños, ofreciendo una alternativa a la obscura sombra en contraluz, la cara pixelada o directamente la discutible cara descubierta de quien no ha elegido exponer sus miserias ante ojos ajenos.
La directora declara ‘ Hay algunas normas a las que nos atenemos en nuestros documentales animados, por un lado nunca grabamos en video nuestras conversaciones, sólo el audio, de esta manera es menos intimidatorio. Por otra parte nunca mostramos fotos de los niños a los diseñadores y animadores'
Heilborn curtida en el mundo de las publicidad y Aronowich en el del documental unieron fuerza y talento en STORY film, una empresa dedicada a producir documentales con un fuerte acento social. Slaves es su segundo documental conjunto empleando la técnica de animación. Anteriormente dirigieron Gömd (Escondido) también basado en una entrevista a un menor, en este caso un niño peruano refugiado en Suecia.
Siendo muy reciente la creación de documentales enteramente en animación por ordenador, la idea de unir voces reales con imágenes animadas tiene más de cuatro décadas. Fueron John y Faith Hubley, él exdirector de arte de la Disney y ella editora de sonido en Hollywood, pioneros en esta práctica (Moonbird 1959, Windy Day 1968) con películas hechas a partir de conversaciones grabadas entre sus hijos. Realizadores como Nick Park (Wallace y Gromit) reconocen la influencia de estos pioneros en su oscarizado Creature Comforts (1989), dónde los animales de un zoo nos hablan de sus condiciones de vida a partir de unas declaraciones obtenidas en realidad con entrevistas a gente confinada en colegios, asilos o cárceles. Otros realizadores-animadores han visto en esta técnica una manera creativa para referir asuntos difíciles o delicados, como A is for Autism (Tim Webb, 1992), sobre el autismo.
En un momento de cambio, ante la llegada de nuevos géneros, soportes, técnicas y formatos, Slaves viene a confirmar un potencial insospechado de la animación, el de lo real frente a lo hiperreal (Jurasic Park).

 

 

Créditos Básicos:
Dirección: Hanna Heilborn y David Aronowitsch
Dirección de Arte y Diseño de Personajes: Mats Johansson, Acne Junior
Diseño de Producción y Diseño de Animación: Magnus Östergren, Degauss
Animador principal: Nicolas Hu
Fotografía: Kim Naylor
Diseño de Sonido: Peter Albrechtsen, Anders Nyström
Producido por: Story AB.

 

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